Direcciones Inteligentes: Kit Lykketoft

Copenhaguen o cómo hacer de la sostenibilidad un atractivo turístico.

KIT LYKKETOFT, DIRECTORA DE CONVENCIONES DE COPENHAGEN, CUENTA SOBRE LA CAPITAL EUROPEA QUE HA SABIDO CAPITALIZAR SU MODO DE VIDA VERDE COMO UN GRAN ACTIVO EN EL TURISMO DE GRUPOS.

Existe una ciudad que está logrando un círculo virtuoso en el turismo de grupos y el impacto ambiental. No solo es una urbe verde en el amplio sentido de la palabra, pero poco a poco se está convirtiendo en un destino en el que la presencia de los grupos que acuden a convenciones y eventos no generan huella ecológica, comenzando por su excelente servicio de transporte público, su gran accesibilidad para bicicletas y terminando en su hospedaje. Y no solo eso: han hecho de su sostenibilidad uno de sus atractivos turísticos. Hoy, Dinamarca recibe anualmente más de 21 millones de visitantes, casi cuatro veces su población total. Copenhague recibe más visitantes que cualquier otro destino nórdico y además, fue nombrada por Lonely Planet como la mejor ciudad para viajeros en el 2019.

“Queremos que nuestro impacto sea positivo pero no solo a nivel local, también globalmente, para que esas personas se sientan más inspiradas y hagan un poco más al volver a casa”, así de ambiciosa es en Copenhaguen la acción de conciencia ambiental para los recintos y destinos especializados en turismo. Y es que, según cuenta Lit Lykketoft, directora de Convenciones en Wonderful Copenhagen desde junio del 2017, el atractivo no radica solo en sus palacios y jardines, tampoco en los Jardines de Tívoli, el famoso parque de atracciones que data de 1843: “no somos una ciudad llena de enormes monumentos, tenemos árboles genealógicos de realeza y esas cosas, pero creemos que mucha gente viene por la forma en que vivimos”, y eso, como ella misma dice, tiene que ver directamente con su estilo de vida sustentable.

Copenhague es una ciudad resiliente y que aprende rápido. En 1986, los escurrimientos de aguas contaminadas, provenientes de los fertilizantes usados para cultivos, estaban afectando las colonias de langostas que viven en los mares daneses. Eso empujó que impusieran las normas ambientales más rígidas del mundo y que dieran subsidios a los granjeros que cumplieran con ellas. A partir de ahí, los daneses se han posicionado en la vanguardia de los cuidados medioambientales.

PRIMERO COPENHAGUE, DESPUÉS EL MUNDO

A finales de noviembre de este año, el Bella Center Copenhaguen, albergará el congreso de WindEurope, un enorme evento con más de 10 mil delegados y que en sí mismo trata temas sustentables porque es sobre energía eólica. En junio del 2020 recibirán la Eurocopa de futbol, otro enorme desafío para el turismo sustentable de la ciudad. Para el 2023 alojarán también el Congreso Mundial de Arquitectura que tendrá como temática central la sustentabilidad y que encaja perfectamente con el desarrollo de esta ciudad.

Muchos visitantes vienen por el estilo de vida que da el ciclismo, el reciclaje y el ambiente relajado que lo rodea y queremos que mientras estén aquí puedan probar vivir como los copenhaguenses y regresar a sus países siendo más sostenibles”.

Está claro que los megaeventos de todo tipo están volteando a ver esta hermosa ciudad isleña. El 2018 albergaron el Campeonato Mundial de Hockey sobre hielo y, para la directora de convenciones de Wonderful Copenhaguen, el atractivo de esta ciudad ahora también tiene que ver con el creciente interés en hacer eventos sustentables. Elegir como destino para estos eventos a este antiguo pueblo vikingo no es casual y ellos lo saben gracias a un gran proyecto de análisis en el que encuestaron tanto a sus ciudadanos como a sus visitantes. Han analizado hashtags en Twitter, Instagram y Tripadvisor, conocen sus fortalezas y también sus debilidades. Saben qué áreas de la ciudad tienen que reactivar y cuáles ya están siendo atractivas. También tienen claro que la estrategia de sostenibilidad no solo está salvando su ciudad e inspirando otras, también los está convirtiendo en un destino atractivo turísticamente hablando: “muchos visitantes vienen por el estilo de vida que da el ciclismo, el reciclaje y el ambiente relajado que lo rodea y queremos que mientras estén aquí puedan probar vivir como los copenhaguenses y regresar a sus países siendo más sostenibles”.

Aún siendo un destino tan atractivo para los grupos que buscan espacios sustentables y reducir su huella ambiental, Copenhague sigue buscando cómo hacer las cosas mejor. “No tenemos la receta completa”, asegura Kit Lykketoft, la historiadora que este año se convirtió también en miembro del consejo de asesores del Directorio de Destinos Globales Sustentables. Siguen investigando qué pueden hacer para poder albergar grandes eventos, como congresos o deportes, sin que estos generen toneladas de basura, “evitar vasos de plástico cuando la gente viene y bebe cerveza en la calle sería un gran paso”. Es posible imaginar el mundial de algún deporte masivo sin plástico. Es posible y es urgente.

¿POR QUÉ ELEGIR COPENHAGUE PARA UNA CONVENCIÓN?

El transporte público es tan eficiente que incluso un grupo puede moverse en él. Lykketoft sabe que este es un importante activo, “sabemos lo importante que es para nuestros clientes que no tengan que pasar horas en el transporte público o gastar mucho dinero en taxis. Cuando estás en una ciudad para alguna reunión es importante que puedes moverte fácil y rápidamente. Así, además de trabajar puedes conocer un poco la ciudad”.

Para los copenhagueses reciclar es ya parte de su ADN, no en vano recibieron en 2014 el Premio Capital Verde Europea entregado por la Comisión Europea. A tal grado lo tienen introyectado que, según explica nuestra entrevistada, la industria MICE (Reuniones, incentivos, conferencias y exhibiciones, por sus siglas en inglés) lo lleva a cabo tanto como los hogares particulares. Simplemente es algo que la gente en esa ciudad hace: “es parte de nuestra vida cotidiana aunque algunos recintos lo hacen incluso más, como usar agua de lluvia para los excusados”. Lo cierto es que esta capacidad va en aumento conforme se construyen cosas nuevas. De acuerdo a la experiencia de Lykketoft, “es más fácil integrar soluciones sostenibles cuando se construyen nuevas edificaciones que cuando se adaptan a construcciones antiguas”.

Otra cosa distintiva es su gastronomía y no es que antes no hubiera una rica comida danesa, pero ahora, con el movimiento new-nordic, los restaurantes han sido tendencia turística los últimos 10 o 15 años. Lykketoft lo explica así: “ahora tenemos además un acercamiento sustentable hacia la comida: consumimos local y de temporada. Esto es parte del movimiento nórdico de comida y ha atraído a muchos turistas. Tenemos restaurantes muy lindos y realmente puedes ver cómo la gente viene a Copenhague a probar nuestra gastronomía”. Un claro ejemplo de esto es el restaurante Noma del internacionalmente conocido René Redzepi, que ha recibido dos estrellas Michelin y fue nombrado el mejor restaurante del mundo por la revista Restaurant Magazine.

En marzo pasado, una marcha para hacer conciencia sobre el cambio climático atrajo a 60 mil personas en Copenhaguen (una ciudad de alrededor de 700 mil habitantes), “por supuesto, esto influye en nuestras prioridades políticas y en nuestras conversaciones”. Kit Lykketoft habla de la conciencia medioambiental como una tendencia global, como una conversación que alcanza a políticos y niños por igual. “Las cosas en Dinamarca han estado cambiando gradualmente y muchos han sido los factores. Incluso la arquitectura es parte de esto: cómo transformas un área industrial en áreas de uso ciudadano y comercial o cómo inviertes en infraestructura ciclista para que los ciudadanos usen bicis en lugar de coches”. Copenhague demuestra una cosa: el cambio hacia la sustentabilidad en el turismo de grupos, reuniones y convenciones es en sí el cambio en la sociedad que alberga los recintos.

  • Copenhague es la ciudad europea más amigable para la bicicleta.
  • Nombrada por Lonely Planet como la mejor ciudad para viajeros en el 2019.
  • 100 grandes congresos son llevados a cabo cada año.

 

Por: Sofía Viramontes y Mariana Anzorena

Fotos: Cortesía Wonderful Copenhagen