Ekaterina Zagladina: La arquitectura de la paz

Ekaterina Zagladina tiene un trabajo muy importante: hacer de la paz una forma de vida.

Desde que somos niños se nos educa sobre cómo debe de ser el mundo, qué está bien y qué está mal, y también qué cosas son las que debemos desear y en qué pensar. Con suerte y se aprende sobre paz, comunidad y respeto, pero la mayoría de las veces, al crecer, nos topamos con paradigmas que nos atoran y que para construir sociedades sanas, debemos romper.

Tener ejemplos que muestren formas de cambiar el mundo hacia una versión más justa, equitativa y pacífica es un recurso necesario para el cambio. “Los laureados son arquitectos de nuevos paradigmas que nos recuerdan que no sólo los objetos materiales son importantes en ésta vida”, dijo Ekaterina Zagladina, presidenta del Secretariado Permanente de la Cumbre Mundial de Premios Nobel de la Paz desde 2006. Su aseveración es sincera y apasionada, pero seria; como ella.

Zagladina nació en la Unión Soviética a la mitad de la Guerra Fría, cuando cualquier paso en falso podía ser fatal; “trajo mucho miedo a nuestros corazones”, dijo la presidenta en entrevista con Latinamerica Meetings. Su padre era consejero oficial de relaciones exteriores de Mikhail Gorbachev, el presidente de la URSS de 1988 a 1991 y también laureado de Premio Nobel. Vadim Zagladina fue diplomático gran parte de su vida y eso le dio a Ekaterina la posibilidad de experimentar el poder del diálogo y la posible evolución pacífica de lo seres humanos. En 1999 Zagladina se tituló como abogada, siempre interesada, sobre todo, en las relaciones internacionales. “El camino de la vida me dio la oportunidad de volverme una parte del importantísimo proceso de construir la paz cuando en el 2007 el expresidente Gorbachev me designó a mí como presidente del Secretariado de la Cumbre Mundial de los Premios Nobeles de la Paz”, contó.

El mundo que tenemos es producto de lo que pensamos, que se convierten en palabras, intenciones y finalmente acciones. Si tenemos pensamientos de miedo, el resultado será miedo y violencia; si tenemos pensamientos de amor, el resultado será paz y armonía”.

Este año se cumplieron 12 años de que llegó a este puesto. Desde entonces se ha galardonado a Al Gore, Martti Ahtisaari, Barack Obama, Liu Xiaobo, Leymah Gbowee, Ellen Johnson- Sirleaf, Tawakkul Karman, Malala Yousafzai, Kailash Satyarthi, Juan Manuel Santos, Nadia Murad, Denis Mukwege y Abiy Ahmed Ali, entre otros personajes e instituciones.

Estos son los arquitectos de los que habló Zagladina y la Cumbre que dirige es el lugar en el que ellos, junto con otros agentes de cambio, se reúnen para discutir las posibles soluciones a las múltiples crisis humanitarias por las que atravesamos.

Por eso la Cumbre es tan importante como fuente de conciencia, que continuará por todo el mundo para mantener la comprensión sobre el cuidado que le debemos de dar a lo que pensamos, decimos y hacemos. De eso depende la sobrevivencia de la especie en el planeta”.

LM: ¿Por qué es importante seguir haciendo esta Cumbre?

Ekaterina Zagladina: Una de las principales tendencias en la sociedad moderna de las últimas décadas ha sido el pensamiento material; eso ha sido el conductor de las sociedades desarrolladas. Y desde que somos niños tenemos que lidiar con valores y expectativas, con muchos “deber ser” y “deber hacer”, sobre todo desde el punto de vista de nuestra existencia física. Por suerte, últimamente hemos podido ver el nacimiento y desarrollo de un nuevo paradigma enfocado en salud mental, liderazgo ético y cultura de paz.

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El mundo que tenemos es producto de lo que pensamos, que se convierten en palabras, intenciones y finalmente acciones. Si tenemos pensamientos de miedo, el resultado será miedo y violencia; si tenemos pensamientos de amor, el resultado será paz y armonía.

Por eso la Cumbre es tan importante como fuente de conciencia, que continuará por todo el mundo para mantener la comprensión sobre el cuidado que le debemos de dar a lo que pensamos, decimos y hacemos. De eso depende la sobrevivencia de la especie en el planeta.

LM: ¿Qué le brinda la Cumbre a la ciudad anfitriona?

EZ: La Cumbre no sólo inspira, sino que también brinda una cultura de paz a niveles insondables de las vidas de las personas y crea un entendimiento práctico de que la Paz tiene un significado profundo que va más allá de debates, discursos y declaraciones. Los Laureados son los ejemplos vívidos de eso; a través de ellos podemos ver la vida –este pequeño espacio entre el nacimiento y la muerte– como un préstamo del pasado y el futuro que tenemos que pagar a través de acciones de paz, ahorita, en el presente.

La Cumbre Mundial de los Laureados del Nobel de la Paz es un laboratorio de paz gigante que incrementa la conciencia sobre las herramientas y métodos de cómo lograr la paz a través del trabajo, como por ejemplo para reducir pobreza e inequidad, erradicar toda forma de violencia a través de vivir espiritualmente, de entender que somos seres trascendentales y que nuestros pensamientos, palabras y acciones afectan a nuestros pares mujeres y hombres, nuestro ambiente y el universo entero.

La Cumbre brinda un mayor entendimiento, a través de ejemplos concretos y proyectos implementados, de que la vida no solo es sobre bienestar físico, sino sobre todo de conciencia iluminada donde el amor, el perdón y la unidad pueden ser verdad. Por último, la Cumbre tiene el compromiso de hacer de la paz una forma de vida.

LM: ¿Cómo impacta la Cumbre a la gente que no tiene la oportunidad de asistir?

EZ: La Cumbre es una plataforma enorme para la construcción de paz que impulsa múltiples interacciones entre la sociedad civil, especialmente a la juventud y a los sectores privados y públicos. Esta interacción sirve como el punto de inicio para acciones concretas y proyectos que impactan a la sociedad más allá del evento. Por ejemplo, con nuestro Leading by Example Youth Program. Cada Cumbre se lanza una competencia juvenil para el mejor programa social apoyado por el sector privado. Este año juntamos 1,200 delegados jóvenes de todo el mundo y recibimos 71 proyectos, de los cuales se seleccionaron dos por Laureados del Nobel y ahora son apoyados por nuestros patrocinadores. Los ganadores reciben $10,000 dólares cada uno para sus proyectos.

LM: ¿Por qué se escogió Yucatán para la Cumbre de este año?

EZ: Primero que nada, México es un país mundialmente reconocido por su cultura, arte y pensamientos. Es la tierra donde las legacías mayas, toltecas y aztecas se mezclan con la herencia hispana; la tierra de Alfonso García Robles, Laureado con el Nobel de la Paz en 1982; la tierra donde la gente y la cultura se encuentran y enriquecen una a la otra con su diversidad. Escogimos Yucatán como el lugar donde la sociedad civil y el gobierno han enseñado un buen nivel de cooperación, lo que lo hace el estado más seguro de México: un buen ejemplo y mensaje de México para el mundo.

LM: ¿Cuál es tu recuerdo más preciado de México?

EZ: Para mi el mundo es siempre de gente y sus lugares. Fui muy feliz de conocer a los mexicanos durante la Cumbre y ver sus increíble hospitalidad, entusiasmo y caracteres decisivos. Sin lugar a dudas tengo una profunda conexión con Yucatán y me sentí muy inspirada por las bellezas de la región y la generosidad de los yucatecos.

LM: ¿Cuáles son algunas de las responsabilidades que mantienes en tu puesto?

EZ: En términos de negocios, yo soy la CEO del Secretariado y como tal tengo muchas tareas que cumplir: estrategia, visión a largo plazo, desarrollo y planeación, dirección financiera y de operación, asuntos legales, funciones de representación y gerencia en general.

La parte representativa por sí sola requiere mucha energía, pero da mucha de regreso; ese tipo de eventos internacionales involucra a muchos stakeholders en asuntos exteriores como ciudades y sus alcaldes, los laureados, patrocinadores, universidades y otros partners.

Por la parte de la Cumbre, es muy importante mantenernos firmes con nuestra identidad y la marca, balanceando entre lo político, social y los aspectos humanitarios de cada Cumbre, tomando en cuenta los intereses que vienen de múltiples orígenes como los participantes, los invitados, los anfitriones, el público en general y los que apoyan el evento.

LM: ¿Cuál es tu parte favorito del trabajo? ¿Cuál es la que más trabajo te cuesta?

EZ: Lo que más disfruto es cuando se unen las mentes de las personas y su compromiso por hacer de la paz una forma de vida. Por el otro lado, lo más difícil es toda la logística del evento pues se reúnen más de 10 mil personas de todo el planeta.

Ekaterina Zagladina ha dedicado 12 años de su vida a la tarea titánica de hacer conciencia sobre los quehaceres para volver el mundo un lugar pacífico, justo y sano. La Cumbre es su herramienta principal y ha logrado que ésta se vuelva un ejemplo a seguir para todo aquel que esté siquiera cerca del turismo de reuniones, no sólo por su impecable organización, estrategia y logística, sino porque cada año que la hace, impacta a las personas que asisten y a todos los que le rodean. Quizá sin saberlo, ella también es parte de ese grupo de arquitectos de los que habló.


  • Ekaterina Zagladina de cerquita:
    • Lugar favorito “Muchos lugares traen diferentes emociones al visitarlos. Me gusta ir a lugares con mucha herencia histórica, cultural y espiritual. Yucatán lo disfruté con todo mi corazón, por ejemplo.
    • Libro del momento “Me gusta leer cosas con contenido filosófico y espiritual, así como aprender de pensadores humanitarios y líderes espirituales; me dan mucho material para el trabajo intelectual así como para mi trabajo diario de vivir como un ser humano. Me acerco a las enseñanzas del Dalai Lama, a las palabras de Rigoberta Menchú, a los discursos de Shirin Ebadi, Martin Luther King, Mahatma Gandhi, etc.”.

Por Sofía Viramontes

Ilustración Jesús Sánchez