El arte de aprender a subir escalones, Federico Bischburg

Federico Bischburg aprendió desde las entrañas de la industria y ha crecido a ser uno de los líderes más influyentes de la industria MICE.

Empezar desde abajo, curtirse, aprender los menesteres menos codiciados pero vitales para la sobrevivencia de una empresa. Federico Bischburg no empezó su carrera al frente de la mesa directiva: empezó abajo. Su inteligencia, tenacidad y pasión por la industria lo han llevado a la presidencia del Centro de Convenciones de Salta, Argentina y a ser secretario ejecutivo de la Asociación De Centros De Convenciones Del Caribe Y Latinoamérica (ACCCLATAM); también es reconocido como uno de los 15 líderes de la industria del turismo. 

Este es un pedazo de su historia. 

Latinamerica Meetings: ¿Nos puedes contar un poco de tus orígenes? 

Federico Bischburg: Termine el colegio secundario o bachiller y empecé a trabajar como cadete o mensajero, luego como guía de turismo en las excursiones locales. Después trabajé nueve años en turismo estudiantil y más tarde otros ocho en una agencia de viajes, y llegué a ser jefe de ventas. Posteriormente entré a un hotel de cinco estrellas en donde llegué a ascender hasta sub gerente ejecutivo y ahí me ofrecieron la oportunidad de hacerme cargo del Centro de Convenciones de Salta para potencializar el turismo de reuniones de la región.

LM: ¿Cuál es el mayor reto de ser presidente del Centro de Convenciones de Salta? 

FB: El mayor reto es generar no solo el movimiento comercial del lugar, sino su visibilidad para que se mantenga sustentable en el tiempo, generando sentido de pertenencia en la comunidad más allá de ser una fuente generadora de empleo temporal en cada evento. 

LM: ¿Cuál es el impacto del turismo de Reuniones en el Cono sur? ¿Cómo ha cambiado en los últimos años? 

FB: El impacto está tomando grandes dimensiones pues su aporte es muy importante en los indicadores económicos, sin contar el empleo que genera, el derrame científico o de conocimiento. Pone a los destinos en el mapa de personas que quizá no tienen idea de que existe un este lugar con la calidad que necesita para hacer su reunión. El cambio fundamental viene de la mano de la profesionalización, sin perder la idiosincrasia propia del lugar o región. Ser más y mejores profesionales da un plus en la elegibilidad de un lugar. Sin contar que los gobiernos empezaron a ponderar el gran impacto que genera el segmento, sumándose a la industria y en algunos casos, como es en la Provincia de Salta, convertirlo en política de estado. 

LM: ¿Qué crees que le falta al turismo de reuniones en Latinoamérica? 

FB: Creo que nos falta mayor formación específica, aunque los latinos la podemos solventar con nuestra forma de ser. Alguna vez escuche a alguien de Europa decir “nos encanta sacar el latino que tenemos adentro”. Si a eso lo complementamos con formación específica profesional, el combo se puede convertir en una gran ventaja competitiva. Creo que ese es el mayor reto: aprovechar la situación geopolítica para mostrar al mundo esos rasgos diferenciadores. 

LM: ¿Cuál dirías que es la mayor fortaleza de Salta como destino MICE? 

FB: Podría decir que es la infraestructura, profesionalismo, identidad y cordialidad. 

Imagínate llegar al aeropuerto, y en quince minutos estar en tu hotel, abrir la ventana y ver las montañas; salir a la calle y sentir ese ritmo distinto, esa cadencia que transmiten los lugares mágicos. Aquí podés probar las mejores empanadas del mundo, vinos de altura de gran calidad; nuestras zambas y chacareras, disfrutar de las peñas. 

Si al día siguiente no desborda tu corazón de alegría cuando te acreditas en el evento, y siguen las ganas de disfrutar nuestra tierra y gente, es porque no estás en Salta. 

LM: ¿Qué sientes de haber recibido el reconocimiento de una de los 15 líderes de la industria de reuniones de América Latina? 

Es difícil de explicar, sobre todo teniendo en cuenta la gran cantidad de grandes profesionales que hay en la industria en nuestra región. 

Una gran sorpresa por ser considerado para este reconocimiento y una gran alegría de recibirlo. 

Pero sobre todo una gran gratificación, que se convierte en una gran responsabilidad, de seguir trabajando para que la industria del turismo de reuniones siga generando un gran impacto en mi comunidad, impulsando la calidad y calidez en el servicio que ofrecemos.

 

Por Sofía Viramontes 

Fotos Cortesía Federico Bischburg