Un informe presentado en la COP25 mide las emisiones de carbono del turismo

Las emisiones del sector turístico correspondientes al transporte representarán el 5,3 % del total de las emisiones de CO2 antropogénicas para 2030, un porcentaje superior al del 5 % calculado en 2016, según muestra un nuevo informe pionero elaborado por la Organización Mundial del Turismo (OMT) y el Foro Internacional de Transporte (ITF por su sigla en inglés).

Al mismo tiempo, dado que el número de turistas sigue aumentando y el sector va haciendo progresos en la consecución de unos viajes con bajas emisiones, se prevé que las emisiones de carbono por pasajero-kilómetro irán en descenso en la próxima década. En ese contexto, la OMT hace un llamamiento a una mayor cooperación entre los sectores del transporte y del turismo para que la actividad turística se transforme realmente y participe en la acción climática.

Presentado en un evento oficial durante la Cumbre sobre el Clima de las Naciones Unidas (COP25) celebrada en Madrid, el informe Transport Related CO2 Emissions of the Tourism Sector (Las emisiones de CO2 del sector turístico correspondientes al transporte) presenta las emisiones producidas por los diferentes modos de transporte turístico. Puesto que tanto el número de turistas internacionales como el de turistas internos sigue en aumento, se presenta junto a estos datos el crecimiento previsto de las emisiones para 2030 y se compara con la ambición actual de descarbonización del transporte.

En la presentación del informe, el director ejecutivo de la OMT, Manuel Butler, afirmó: «Este amplio estudio analiza el impacto ambiental de los diferentes modos de transporte en el marco del turismo. Ahora corresponde al sector turístico, y especialmente a los responsables públicos en materia de turismo, utilizar con eficiencia los datos y garantizar que el sector tenga un papel protagonista en los planes para afrontar la emergencia climática».

Ovais Sarmad, secretario ejecutivo adjunto de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), destacó de la necesidad de incrementar los esfuerzos con miras a lo que llamamos un «escenario altamente ambicioso»: «Aunque el turismo se menciona en numerosas contribuciones determinadas a nivel nacional como una gran preocupación, todavía no se ha hecho lo suficiente. El sector debe hacer más, pero los Gobiernos deben alinear sus políticas para que, a nivel internacional, podamos trabajar de manera colectiva para elevar la ambición. El programa de turismo sostenible de “Un planeta” es un mecanismo vital que ya está en marcha y que aspira a promover el turismo sostenible en todo el mundo».

Entre las conclusiones del estudio, se destacan:

  • En el actual escenario de ambiciones, las emisiones de CO2 del sector turístico correspondientes al transporte podrían aumentar, según las previsiones, de 1.597 millones de toneladas a 1.998 millones de toneladas entre 2016 y 2030, lo que representa un incremento del 25 %.
  • Durante el mismo periodo, se espera que las llegadas internacionales e internas pasen de 20.000 millones a 37.000 millones, impulsadas principalmente por las llegadas del turismo interno (que pasarán de 18.800 millones a 35.600 millones), seguidas de las llegadas internacionales (que aumentarán de 1.200 millones a 1.800 millones).
  • Las emisiones del sector turístico correspondientes al transporte representaron el 5 % del total de las emisiones antropogénicas en 2016 y aumentarán hasta constituir el 5,3 % en 2030.
  • En conjunto, las emisiones del sector turístico correspondientes al transporte representaron el 22 % del total de las emisiones del transporte en 2016 y seguirán prácticamente igual en 2030 (21%).

Pasar a un «escenario altamente ambicioso»

Las emisiones de CO2 del sector turístico correspondientes al transporte siguen siendo un desafío importante y exigen que el turismo y el transporte trabajen juntos para afianzar su compromiso de acelerar el proceso de descarbonización y la ejecución de un escenario altamente ambicioso.

Además, el sector turístico debe determinar su propio escenario de ambición elevada, complementando los esfuerzos del sector del transporte. En este sentido, el turismo debe avanzar para que ese crecimiento se disocie significativamente de las emisiones, con el fin de crecer respetando los objetivos climáticos internacionales.