¿Qué viene para los recintos después del COVID-19?

La industria de reuniones y sus distintos componentes, sufrirán un cambio importante una vez se haya controlado la pandemia.

El aprendizaje que ha dejado un sinfín de charlas con los tomadores de decisiones de los recintos a lo largo de estos meses tan retadores para el mundo y para la industria converge en un punto en general: los cambios que se avecinan serán, en buena medida, drásticos y permanentes.

En una primera instancia, la necesidad de reagendar implica siempre un reto mayúsculo por la naturaleza misma de los eventos debido a la organización y coordinación de los elementos. Adicionalmente, las consecuencias de reagendar debido a la crisis que se vivió en el mundo son aún mayores, y es que una vez que las actividades comiencen a regresar a la normalidad, todos estos organizadores de eventos, junto con los clientes y los visitantes se verán obligados a atender nuevas y mucho más rigurosas medidas de seguridad.

COVID-19 marcará un antes y un después en la manera que se hacían los eventos, cada vez se verán más medidas demandadas por los clientes e incluso por las mismas normativas de cada gobierno.

Si bien es cierto que el distanciamiento entre stands, la regulación de tráfico en pasillos, e incluso los procesos para montar y desmontar los eventos, traerán consigo nuevas formas de operar dichos espacios y que, a la larga, se podrán ver traducidos en nuevas oportunidades, a corto plazo son retos para los que no se ha preparado la industria y que de cualquier manera tendremos que atender sin importar el lugar que ocupemos dentro de la cadena de valor.

Otro de los elementos que desde ahora se comienzan a discutir, es el relacionado con las áreas de registro, ya que se va a tener que trabajar muy de la mano con los organizadores para que las filas se reduzcan en tamaño, los procesos de registro y acceso tendrán que ser mucho más ágiles. En cuanto a lo anterior, los tomadores de decisiones saben que la tecnología cobrará una importancia aún mayor al intentar que las personas lleguen previamente registradas y así tener eventos mucho más ágiles.

De igual manera, los tamaños de las exposiciones también se verán afectados, ahora con pasillos de 14 o 15 metros, un poco más amplios de lo tradicional, con el objetivo de poder manejar los flujos de gente de manera mucho más medible, pero sobre todo, administrable. En definitiva, la época en la que la gente iba y venía, de un lado para otro, está por terminar.

En cuanto al futuro, 2021, una vez que la pandemia se encuentre contenida, ya sea con vacunas o medicamentos, la realidad es que pasará a formar parte de nuestra existencia y, por consiguiente las medidas que hoy son extraordinarias se convertirán en lo normal.

Como conclusión general se ha hablado de que COVID-19 llegó a ponernos frente a un cambio, que de saber abordarlo con inteligencia, pero aún más importante, como industria unida, permitirá alcanzar nuevos horizontes donde todos salgamos ganando.


Por: Omar Chávez y Rafael Hernández