Creando hábitos desde el inicio del año
¿Cómo crear hábitos positivos en el trabajo demandante del meeting planner?
El inicio de un nuevo año suele venir acompañado de propósitos, planes y metas personales y profesionales. Para los profesionales de la organización de eventos —quienes operan en entornos de alta presión, múltiples tiempos y exigencias constantes— este momento representa una oportunidad clave para replantear rutinas y adoptar hábitos que favorezcan tanto el desempeño como el bienestar.
Un hábito es una acción que realizamos de manera regular, muchas veces de forma automática. Aunque crear uno nuevo puede parecer complicado, convertir acciones positivas en parte de la vida diaria resulta profundamente gratificante y transformador. Aprovechando la inercia natural que trae consigo el arranque del año, es posible sentar bases sólidas para un 2026 más equilibrado y productivo.
A continuación, se comparten tres pasos sencillos para comenzar a crear hábitos desde el inicio del año, especialmente pensados para quienes viven el ritmo intenso de la industria de los eventos:
1. Empieza poco a poco
El primer paso es elegir un hábito sencillo, concreto y alcanzable. No se trata de hacer cambios drásticos de un día para otro, sino de integrar pequeñas acciones que encajen fácilmente en la rutina diaria. Por ejemplo, dedicar cinco minutos al inicio de la jornada para planificar prioridades o tomar breves pausas conscientes entre reuniones. Comenzar con algo manejable reduce la probabilidad de abandono.
2. Sé constante
La repetición es clave. Un hábito se fortalece cuando se practica de forma regular hasta convertirse en algo casi automático. En el contexto del meeting planner, la constancia ayuda a crear estructuras que reducen la improvisación, mejoran la gestión del tiempo y aportan mayor control en jornadas complejas.
3. Recompensate en el proceso
Reconocer los avances, por pequeños que sean, mantiene la motivación. La recompensa no tiene que ser grande: puede ser un momento de descanso, una actividad personal o simplemente reconocer el logro alcanzado. Celebrar el progreso refuerza el compromiso con el hábito.
Aunque durante años se habló de los “21 días” como el tiempo necesario para crear un hábito, hoy se sabe que el proceso varía según la persona y el contexto. Lo que sí es claro es que adoptar hábitos positivos genera múltiples beneficios: fomenta la eficiencia al automatizar tareas, promueve la disciplina, facilita el logro de objetivos a largo plazo y contribuye al bienestar físico y mental. Para los profesionales de eventos, incorporar rutinas saludables —como una mejor gestión del descanso, la alimentación o el movimiento— puede marcar una diferencia significativa en su desempeño y calidad de vida.
Iniciar el año creando hábitos conscientes no solo impacta el día a día, sino que construye una base sólida para un crecimiento sostenible a lo largo de todo el ciclo profesional.

