Naturaleza, historia, arte y sabores revelan la extraordinaria diversidad mexicana.
Celebrar a México es también reconocer la extraordinaria riqueza que ha construido su identidad: un patrimonio donde naturaleza, historia, cultura y gastronomía conviven y se transforman de una región a otra.
México forma parte de los 17 países megadiversos del planeta, naciones que, en conjunto, concentran cerca del 70% de la diversidad mundial de especies. Aunque ocupa alrededor del 1.4% de la superficie terrestre, el territorio mexicano alberga entre 10% y 12% de las especies conocidas. Su biodiversidad incluye más de 23 mil especies de plantas, 975 de reptiles y 587 de mamíferos, además de ecosistemas que van de selvas y bosques a desiertos, manglares, arrecifes y mares.

A esta riqueza natural se suma un legado histórico excepcional. México cuenta actualmente con 36 sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, 28 de ellos culturales. Ciudades prehispánicas como Teotihuacán, Chichén Itzá y Palenque conviven con centros históricos, paisajes culturales y testimonios de diferentes etapas de la historia nacional.
Su diversidad cultural también vive en el arte popular, los textiles, la música, las festividades y las tradiciones transmitidas entre generaciones. Expresiones como el mariachi, las celebraciones indígenas del Día de Muertos y la pirekua purépecha forman parte del Patrimonio Cultural Inmaterial reconocido por la UNESCO.
México también se descubre a través de sus sabores. Desde 2010, la cocina tradicional mexicana es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Basada en ingredientes como maíz, frijol y chile, integra técnicas ancestrales como la nixtamalización con conocimientos, rituales y prácticas comunitarias que siguen dando identidad a cada región.
Celebrar a México es celebrar un país cuya riqueza se expresa en su naturaleza, su memoria, su creatividad y su mesa.





















